jueves, 8 de noviembre de 2007

El Miedo

Como una vez mencioné en alguna entrada, la tríada de John Wagner, Alan Grant y Norm Breyfogle se encargó de dar vida a una nueva especie de villano para las historias de Batman. Anteriormente vimos a Scarface, ahora es el turno de otro debutante: Cornelius Stirk.
Para no arruinar la historia a los que no la han leído y no conocen el personaje, me abstengo de mencionar las características del mismo.
La historia comienza con el descubrimiento de un brutal crimen: la víctima tiene una expresión de terror absoluto y le han arrancado el corazón y, lo más escalofriante, el único testigo (un pequeño niño) afirma que el asesino era Jesucristo...
No es de las mejores historias del mundo, pero de que entretiene, entretiene. Disfrútenla.


Batman Vol. II #42 (Editorial Zinco)

Batman Vol. II #43 (Editorial Zinco)



Detective Comics #592
Título: The Fear - part 1
Guión: J. Wagner/A. Grant
Dibujo: Norm Breyfogle
Fecha: Noviembre de 1988













Detective Comics #593
Título: The Fear - part 2
Guión: J. Wagner/A. Grant
Dibujo: Norm Breyfogle
Fecha: Diciembre de 1988

sábado, 3 de noviembre de 2007

Batman: The Cult

Escrito por Toni Boix el día 4 Mayo, 2005

Dark Knight, junto a Watchmen, marcó un hito en la manera de abordar las historias de superhéroes, demostrando la posibilidad real de tratarlas desde una perspectiva adulta, madura y creíble. A pesar de sus evidentes e innegables virtudes artísticas, en España fue recibido con recelo por algunos miembros de nuestra crítica especializada del momento y, en especial, por Javier Coma. Ya Alan Moore, en la introducción a esta obra que luce la edición de Zinco, se refería al personaje que Miller nos presentaba con estas palabras: Teniendo en cuenta lo que es un vigilante como fuerza social, el mismo Batman es visto como un casi-fascista y peligroso fanático. En su valoración, Javier Coma y los que le siguieron, prescindieron del casi a la hora de enjuiciar el perfil justiciero que Miller había entretejido. Sin negar sus logros estilísticos, se rebelaron ante esa propuesta de cómic adulto de superhéroes, considerando que la filosofía que la animaba, dónde el individuo se toma la justicia por su mano, saltándose toda legalidad vigente y todo respeto a la voluntad de la mayoría, era tremendamente ultraderechista.
Dos nuevos cómics venidos de Estados Unidos fueron saludados por nuestra crítica –muy politizada en ese momento– como las respuestas de izquierda al planteamiento superheroico de Miller. La primera, obra de Mike Grell, fue Green Arrow: The longbow hunters (El cazador acecha – Zinco). Es ésta una obra realista, dura y a la vez tierna. Heroica al mismo tiempo que crítica socialmente hablando, sin caer en los maniqueísmos que le permiten a Miller crear unos arquetipos de leyenda que trascienden las connotaciones políticas para llevarnos hasta lo mitológico, como señala Moore en la introducción señalada, alejándose de Javier Coma. Es la obra que Grell realizó con Flecha Verde un trabajo que sin duda merece reeditarse. La segunda respuesta a Dark Knight generó una amplia expectación desde el momento en que fue anunciada, por cuanto presentaba en sus créditos a dos de las personalidades más relevantes del mundo del cómic norteamericano. Batman: The Cult venía precedida por el prestigio de su guionista, Jim Starlin, y más aún el de su dibujante, Bernie Wrightson. Pero los resultados no estuvieron a la altura de lo que se esperaba de ella, puesto que a pesar de la orientación mucho más progresista de la temática que trataba, sus logros artísticos y el grado de profundidad con el que sus temas se afrontaban quedaban muy lejos de los de Miller y Grell e, incluso, de las obras precedentes de Starlin y Wrightson.
Wrightson era y es un artista respetado por todos. Maestro de muchos en el manejo del blanco y negro a la vez que con un uso del color sumamente atractivo y personal. Pero nada de esto luce en exceso en The Cult, al tratarse de una obra coloreada por otro, sólo las portadas nos muestran el dominio de Wrigthson con el color. Sólo en algunas viñetas aplica el artista su contrastado blanco y negro, dejando para las demás un simple trabajo de trazo – menos suelto que en obras anteriores – que el colorista se supone que debería optimizar.
Starlin acababa de dejar en manos de Peter David su Dreadstar, secuela de la magistral Odisea de la Metamorfosis, sólo parcialmente publicada en España. También había sido el encargado de realizar una de las primeras Graphic Novels de Marvel, la excelente Muerte del Capitán Marvel. Pero ninguna de sus grandes virtudes como argumentista se muestran abiertamente en su Batman.
The Cult afronta diversas temáticas, quizás demasiadas, y en ninguna ofrece demasiado, redundando en una obra repleta de despropósitos que casan más mal que bien. Es ésta la historia de un diácono, al frente de una secta de gentes sin techo, que consigue doblegar la voluntad de Batman y casi hacerse con el control absoluto de Gotham después de haber iniciado una campaña para acabar con todos los criminales de la ciudad. Como ya hemos dicho, una historia en diversos frentes, pero no puede decirse aquí que el todo sea superior a la suma de las partes, porque muchas veces sus partes restan. Vayamos a analizarlas:

Su carácter de respuesta a la propuesta de Miller.
Desde un principio The Cult se emparienta con ella, a la vez que la somete a crítica. Se emparienta a través de ese origen de Batman fotocopiado del de Dark Knight. A través del Batmovil con forma de carromato de combate. A través de un sin fin de viñetas fragmentadas y de pantallitas de televisión que no funcionan con la misma eficacia que en la obra referente. Wrightson no dibuja con la simplicidad de Miller y eso resta vitalidad a esos rostros repetidos a lo Bendis durante viñetas y viñetas, cosa que de tal manera casi nunca se hacía en DK.
La somete a crítica, continuando el hilo argumental de Dark Knight allá donde el creador de Sin City lo dejó y viendo hacia dónde conduce. El Diacono de Starlin es el Wayne de Miller. Miller nos dejaba con un Wayne a la altura del mito, sin alterego, al frente de un movimiento de inadaptados sociales que desde las cloacas pretendían reconquistar Gotham imponiendo su nueva ley. Starlin nos presenta de la misma manera al Diácono Blackfire. Mitificado por sus seguidores, apostado en las cloacas, planeando liberar a la ciudad del yugo de la mafia. Es ésta quizás la propuesta más interesante que puede aportarnos Batman: The Cult. Lástima que desde el principio queda bastante claro que las motivaciones del Diácono son falsas y eso le reste mordiente a la crítica de Starlin al vigilantismo como realidad fascista. Aún así, la escena del chico dibujante con la que acaba el primer número, mostrando los resultados de semejantes campañas, tiene un efecto demoledor y es de lo mejor de la historia.

El mesianismo y las sectas.
Es este uno de los puntos más flojos del cómic. En ningún momento Blackfire genera ninguna fascinación en el lector. En ningún momento podemos llegar a empatizar con ninguno de sus seguidores ni a dejarnos subyugar por él como Batman. Batman mismo dirá en cierto momento que no hay nada místico en Blackfire. Que lo ha conseguido todo a base de drogas, psicología y gente sin hogar. Y aunque en un giro argumental inesperado, esa valoración se manifestará equivocada, la verdad es que hasta ese momento el diácono no parece otra cosa que Schwarzenegger con coleta y vestido de cura. Ni su aspecto ni su conducta generan la más mínima atracción o interés. Cuan lejos queda de la maestría con la que Urasawa nos está presentando a Amigo en 20th Century Boys, de la maestría con la que está tratando este mismo tema. Para colmo, a medida que avanzamos en el conocimiento de Blackfire, el conjunto se va volviendo más incoherente y aberrante, perdiendo credibilidad por momentos hasta llegar a una confrontación final con Batman cuyas motivaciones son de lo más forzadas.

La figura de Batman.
Y aquí es donde Starlin lo pierde todo. Porque Batman, tal como lo concebimos desde la recreación de Miller, no aparece por ninguna parte. Starlin no acierta a ver lo que hasta Christian Bale demostraba saber en una de las entrevistas de promoción de Batman Begins. Que Bruce Wayne no existe. Sólo existe Batman. El niño Wayne murió en el callejón del crimen. Para quedar poseído, preso de una determinación, de un objetivo que encontraría su anclaje, su forma y figura bajo el manto del murciélago. Bruce Wayne es sólo una máscara. Pero no es ésa la aproximación de Starlin. En diferentes ocasiones nos lo demuestra, siempre que Batman habla consigo mismo en los cartuchos de texto. Cuando al principio del cómic el enmascarado se encuentra en las manos de Blackfire: Bruce Wayne, firmemente arraigado en la realidad. Ese soy yo. O cuando se interroga sobre sus posibilidades de hacerle frente: Reconócelo, Bruce. Ese hombre te ha destrozado. Esta interpretación del justiciero de Gotham le permite al guionista elaborar su historia. La historia de un niño asustado tras la pérdida de sus padres. Que se convierte en Batman, se disfraza de Batman, para esconder su miedo. Así puede Starlin hablarnos del miedo, de la influencia de las figuras paternas. Así puede mostrarnos a un Batman roto, asustado, perdido, que huye, que deja morir a gente ante sus ojos. Pero así consigue también que nos distanciemos de la historia, que la sintamos menos creíble al no reconocer al personaje principal, aún cuando el guionista, quizás con este recurso, buscase por el contrario darle mayor credibilidad. En un cómic de mucho menores pretensiones, Veneno (Zinco), ya trataron O’Neil, Von Eeden, Braun y García López el tema de la degradación de Batman. Pero, haciéndolo desde una perspectiva más acorde con la imagen que hoy por hoy tenemos los lectores del personaje, lo llevaron por terrenos mucho más coherentes. Bien distintos de los de The Cult. Quizás Starlin hubiera tenido que buscarse otro personaje para contar esta historia. Quizás entonces hubiera resultado más cercana, al no presentar a un personaje conocido de una manera disonante con la esencia que en sí lo sostiene y le da su razón de ser.
Pero para que nadie se lleve a error, es ésta una obra con unos resultados por encima de lo que es la media de los comic-books. Se hizo cuando el formato prestige aún pretendía significar algo, y de ahí sus ambiciones. La dureza de esta reseña se debe al desajuste entre sus propósitos y sus logros, entre las virtudes de sus autores y el resultado conseguido. Aún así, Starlin y Wrightson son dos grandes autores, gigantes del cómic americano, y aquí siguen destacando en altura, aunque algo encogidos. Y The Cult, aunque fallida, intenta, plantea y propone mucho más de lo que en la mayoría de cómics de Batman podemos encontrar.


Batman/The Cult - Libro Uno: La Prueba
(Editorial Zinco)


Batman/The Cult - Libro Dos: La Captura
(Editorial Zinco)


Batman/The Cult - Libro Tres: La Escapada
(Editorial Zinco)


Batman/The Cult - Libro Cuatro: El Combate
(Editorial Zinco)


Batman: The Cult #1
Título: Book One: Ordeal
Guión: Jim Starlin
Dibujo: Bernie Wrightson
Fecha: Mayo de 1988














Batman: The Cult #2
Título: Book Two: Capture
Guión: Jim Starlin
Dibujo: Bernie Wrightson
Fecha: Junio de 1988














Batman: The Cult #3
Título: Book Three: Escape
Guión: Jim Starlin
Dibujo: Bernie Wrightson
Fecha: Septiembre de 1988














Batman: The Cult #4
Título: Book Four: Combat
Guión: Jim Starlin
Dibujo: Bernie Wrightson
Fecha: Noviembre de 1988

viernes, 2 de noviembre de 2007

El Hijo del Diplomático

Jason Todd o el consumirse de un héroe.
Cuando él era niño, su padre fue asesinado por Dos Caras. Después vio a su madre apagarse poco a poco por la enfermedad, mientras él robaba en las calles para sustentar a ambos. Un día, robó las cubiertas del auto equivocado: el Batmóvil.
Batman mandó al niño a un supuesto orfanato, que terminó siendo una academia del crimen donde explotaban a los jóvenes enseñándoles a robar. Después de eso, fue reclutado para la cruzada personal del Caballero Nocturno. Se enfrentó a villanos grandes y pequeños, incluso a Dos Caras y fue capaz de contener sus propias ansías de venganza. Vio la muerte a los ojos en más de una ocasión. Nunca fue el hijo de Bruce, nunca pudo ser mejor que Nightwing, el Robin que le precedió, siempre estaría a la sombra de su tutor y de su antecesor. Nunca fue lo bastante querido, lo bastante bueno, lo bastante controlado.
Y casi al final, se enfrentó a lo que ningún héroe debe enfrentarse: la impotencia y el fracaso de no poder salvar a un inocente.
La historia de hoy, inédita en castellano, representa el derrumbe moral de Jason Todd y lo que habría de precipitarle a un prematuro final. Jim Starlim odiaba a el concepto de Robin en general, y sin embargo legó las mejores historias de este trágico personaje. Ésta no es la excepción.
El hijo de un embajador golpea a su novia y la tiene totalmente aterrorizada. Batman, ni la policía en general, puede tocarle, pues posee inmunidad diplomática. Robin trata de vigilarlo, esperando proteger a la aterrorizada mujer. Felipe Garzona está a un paso de rebasar el límite y, cuando lo haga, ¿empujará a Jason a cruzar la línea también?
Sinceramente, una historia inolvidable.


Batman #424
Título: The Diplomat's Son
Guión: Jim Starlin
Dibujo: Mark Bright
Fecha: Octubre de 1988


Batman #425
Título: Consequences
Guión: Jim Starlin
Dibujo: Mark Bright
Fecha: Noviembre de 1988

Un Hombre Murciélago Americano en Londres

Una historia autoconclusiva de Batman, en manos de A. Grant, J. Wagner y Norm Breyfogle. Ha habido un atentado terrorista en Gotham City, llevado a cabo por un grupo de radicales islámicos. La acción nos lleva a Londres, donde el grupo planea un segundo atentado. Es una historia que tenía toda la oportunidad de convertirse en panfletaria, pero debido a un par de diálogos y a un brillante epílogo, da para reflexionar un poco y convertirse en "políticamente incorrecta". Definivamente, esa mancuerna de creadores siempre saber dar todo de sí. Disfrútenla.
Detective Comics #590
Título: An American Batman in London
Guión: J. Wagner/A. Grant
Dibujo: Norm Breyfogle
Fecha: Septiembre de 1988

Deberías haberlo visto...

El día de hoy, una historia corta. Tres policías en una cafetería intercambian las historias de sus respectivos encuentros con Batman. Cada uno, debido a las circunstancias, tiene una distinta impresión del vigilante. En las tres narraciones podremos ver al oscuro y brutal protector y al Batman aun dolido de su infancia mutilada. Un historia algo simple, pero con el guión de Jim Stalin, así que podremos algo esperar... Disfrútenla.

Batman #423
Título: You Shoulda Seen Him...

Guión: Jim Starlin
Dibujo: Dave Crockum
Fecha: Septiembre de 1988

martes, 30 de octubre de 2007

El Demonio de Slade

Una historia más para esta noche de Brujas.

Bruce Wayne es invitado a una mansión para un tétrico juego de suspenso. Todos los invitados, aburridos millonarios, asumen una identidad para el juego: la mujer fatal, la sirvienta, el mayordomo, etcétera, y entre todos ellos, existe un asesino (fingido también) y se irán dando pistas para resolver el misterio.
Predeciblemente, aparece una víctima, y nadie sabe si se trata del mismo juegos o realmente existe un asesino en la mansión. Pero no se dejen engañar por la premisa, es una verdadera historia de suspenso, con un final nada predecible... aunque, bueno, con un sabor a Stephen King.

Como complemento a este especial anual, viene un historia muy moralista de Jason Todd, con sólo dos elementos rescatables: el dibujo de Norm Breyfogle y el poder apreciar esa faceta cotidiana del pequeño e impulsivo Robin.

Batman Annual #12


Batman Annual #12

Titulo: Slade's Demon
Guión: Mike Baron
Dibujo: Ross Andru

Titulo: The Back-Up
Guión: Robert Greenberger
Dibujo: Norm Breyfogle

Fecha: Agosto de 1988

Gente de Noche

Hoy es noche de Brujas y curiosamente, dos historias de terror tienen su turno de ser subidas en esta ocasión.

Gente de Noche es una historia compuesta de otras, que ocurren paralelamente la misma noche de tormenta, las cuales concluyen más o menos en el mismo punto. Cada narración se desenvuelve indepedientemente, pero tejiendo una relación con alguna otra, todas pareciendo orquestadas por la música de una radiofusora. Una historia magistral con Alan Grant en el guión y Norm Breyfogle en los trazos, capturando a ese Batman que equilibra tan bien el lado detectivesco y el ágil vigilante nocturno. Y como casi siempre que esta pareja hace historias, surgen nuevos y retorcidos villanos: el desquiciado Mr. Kadaver, un tipo obsesionado con el horror, las torturas y la muerte, y una trágica víctima de un accidente, el Hombre Corrosivo. La historia tiene un gran final, desde una perspectiva narrativa. Disfrútenla.

Batman Vol. II #36 (Editorial Zinco)


Batman Vol. II #37 (Editorial Zinco)


Batman Vol. II #38 (Editorial Zinco)



Detective Comics #587
Título: Night People – part 1
Guión: J. Wagner/A. Grant
Dibujo: Norm Breyfogle
Fecha: Junio de 1988














Detective Comics #588
Título: Night People – part 2
Guión: J. Wagner/A. Grant
Dibujo: Norm Breyfogle
Fecha: Julio de 1988














Detective Comics #589
Título: Night People – part 3
Guión: J. Wagner/A. Grant
Dibujo: Norm Breyfogle
Fecha: Agosto de 1988